Despedazando a “The Second Law”.

Radio Cierzo no pretende ser únicamente una radio divulgativa, no queremos sólo informar; también nos interesa despertar intereses e inquietudes en los jóvenes (y no tan jóvenes) cascantinos. Por supuesto, uno de los principales campos de interés de esta casa es la música, y en este mundillo, últimamente se habla del nuevo disco de Muse, “The 2nd Law”, la segunda ley de la termodinámica que habla del final del universo debido al agotamiento de los recursos. Desde aquí trataremos de analizarlo.

Se podría decir que desde 1999 la banda no ha parado de tocar y de aprender hasta llegar al trabajado sonido que tienen hoy. En este disco, trata de incluir todo lo que es Muse, desde influencias de otros artistas hasta su propia influencia, lo cual ha desembocado en un disco complicado con canciones que te dejan literalmente “a medias”, pero con detalles musicales exquisitos.

“Supremacy” es la encargada de abrir boca, y lo hace de forma espectacular: el riff pesado del inicio nos recuerda al Muse de “Showbiz” y “Origin of Symmetry”, pero después torna en una marcha “PinkFloydiana”, para acabar con un estribillo que recuerda a la música de las películas de James Bond. Un tema de mucha calidad. Acto seguido llega “Madness”, que nos recuerda al Muse más comercial y electrónico de “The Resistance” pero en el que se aprecia una influencia de Geroge Michael (al inicio), Queen con un sólo muy similar a los de Bryan May y un espectacular final en el que los alaridos de Matt Bellammy recuerdan a los de Bono de U2.

“Panic Station” es de los temas más bailables y divertidos del grupo, ya que cabe destacar la línea de bajo que recuerda a las de Michael Jackson. Es un tema completamente diferente a lo que jamás a hecho la banda de Devon. Los románticos del rock sinfónico que estaban empezando a preocuparse pueden disfrutar de “Survival”, el himno de los Juegos Olímpicos que nos recuerda a la época de Absolution, uno de los mejores y más épicos momentos del disco, con unos coros que hielan la sangre y dos muy buenos solos guitarreros. A continuación, y poniendo algo de pausa, se escucha el latido de Bing, el hijo recién nacido de Matt Bellammy que anuncia la llegada de “Follow Me”, canción donde se muestra la protección que un padre da siempre a un hijo. La calma dura poco, pues enseguida comienza el famoso “Dubstep”, la principal novedad incorporada por la banda en este trabajo. La canción en sí dice poco en estudio, pero es un auténtico pelotazo en el directo con los formidables coros de Chris y una pulida y más que correcta batería de Dom al que apenas habíamos mencionado en esta crítica. “Explorers”, una balada cuyo inicio se asemeja al “No Surprises” de Radiohead, es una bonita canción lenta, pero una más de Muse que no quedará para la posteridad. Al contrario, sí lo hará “Animals”, el tema por excelencia del grupo, una canción completamente diferente a las hechas por el trío en sus casi 20 años de trayectoria. El tema en sí viene acompañado por un punteo que, como recuerda Matt Bellammy (cantante y compositor), nos lleva a la época del mejor Jimmy Page con sus “Led Zepellin”, con una explosión final que por fín consigue levantarme del sofá y volverme loco como en su día hicieron canciones como “Showbiz”, “Citizen Erased” o “Stockholm Syndrome”. Precisamente a esta última canción recuerda “Liquid State”, una de las canciones compuestas y cantadas sorprendentemente bien por el bajista Chris Wolstenholme, que sin embargo se distorsiona de forma decepcionante con un alto componente electrónico. Es un tema que además pierde fuerza, quizá porque Chris no tiene el potente chorro de voz de Matt. El bajista compone otra balada, “Save Me”, que habla de su pasada adicción al alcohol y que se asemeja a “Unintended”, una de las grandes baladas de la historia del grupo. Para acabar llega el “Dubstep” que tan de moda se ha puesto últimamente con “Unsustainable”, que habla de que ésta economía basada en el crecimento infinito es insostenible. Para acabar, llega otro tema extraño y electrónico -“Isolated System”- que nos recuerda al “Tubular Bells” de Mike Oldfield.

En definitiva, este álbum ha recibido muchas críticas, pues las influencias se hallan muy marcadas (incluso para un oído inexperto como el mío) dejando el disco al borde del plagio. En mi opinión, es importante que los nuevos fans del grupo conozcan las influencias del mismo. El nuevo sonido Muse es difícil de definir; para unos es más comercial, para otros ha ganado madurez y calidad; el problema de este disco es la simplicidad de las letras, que se vuelven repetitivas y que provocan la búsqueda de un clímax que jamás llega .Por último, me gustaría decir que el disco es bueno, en general (7/10 en mi opinión) pero no pasará a la Historia.

Alejandro Ayuso. La Cruzeta de Radio Cierzo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ¿Qué pasa en Cascante?, Música. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Despedazando a “The Second Law”.

  1. Adrian Igea dijo:

    Coincido en todo…incluso en que el final de supremacy parece una canción de Bond…jaja..
    Animals …sublime…la mejor para mi

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s